Como el café (fragmento). Del libro RRelatos HHumanos

Ni siquiera nos ofrecen un triste café de cápsula, ni siquiera un suce­dáneo de amabilidad que ayude a enmascarar que aquí hemos venido para perder. Reconozco esta situación, la he oído cien veces en boca de amigos desempleados de otras empresas vendidas al mejor pos­tor. Reconozco la sensación de impotencia, de pérdida y el impulso…